Orcus, Príncipe de la No-Muerte
“Orcus gobierna no con justicia ni con orden, sino con la certeza de que toda vida acaba en sus manos.” — Topografía de los Planos Infinitos, tomo IX
Orcus es uno de los Príncipes Demoníacos del Abismo y el señor indiscutible de los no-muertos. No es un dios de la vida ni un simple demonio de la matanza, sino la encarnación de lo inevitable: la podredumbre que, tarde o temprano, vence a todo lo que respira. Para esta campaña importa por un motivo concreto —fue en su reino donde se forjó el ser que un día sería Acererak—; el grupo conoce de él por los Extractos sobre Orcus que les entregó la Archicatedrática Maelor Veyrum.
Thanatos, la capa 113
Reina en la capa 113 del Abismo, llamada Thanatos, el Vientre de la Muerte. No hay allí ríos de agua ni montañas de piedra: solo mares de osamentas, valles de ceniza y palacios de hueso. Como muchos señores demoníacos, Orcus comenzó su existencia como un mortal —un hechicero perverso— que ascendió por el poder hasta hacerse príncipe del Abismo.
Forma y la Vara de Orcus
De cuerpo obeso y pútrido, piel gris y alas de murciélago desgarradas, su rostro es el de una cabra infernal de cuernos ennegrecidos por la corrupción. Porta la Vara de Orcus, un cetro rematado en calavera y de muerte instantánea: “quien recibe su toque se desploma en silencio, sin alma ni recuerdo”. Es un artefacto legendario y sintiente, símbolo de su dominio.
El amo de los no-muertos
“Orcus no crea vida, la roba. Sus ejércitos no sangran ni respiran: marchan como mareas de cadáveres, pues cada tumba es una puerta abierta hacia su reino.”
Ningún otro príncipe demoníaco posee tanto dominio sobre la muerte. Por eso nigromantes y liches lo veneran, y por eso los dioses de la vida lo aborrecen.
El culto en el mundo mortal
No tiene templos, solo criptas saqueadas y ritos clandestinos. Sus fieles son nigromantes, sectarios y hechiceros desesperados que ofrecen sacrificios de sangre a cambio de poder sobre los muertos. Dicen que quien le reza demasiado tiempo acaba escuchando su risa: “un eco de cabra y trueno que desgarra la cordura”.
Rivalidades
Hasta entre los suyos inspira recelo. Vecna le teme, pues sabe que Orcus puede reclamar a los no-muertos como propios; Demogorgon lo odia, porque Orcus jamás buscó trono, sino exterminio; Graz’zt lo desprecia, pero nunca lo reta de frente. El Abismo entero lo reconoce como señor de lo inevitable.
Orcus y Acererak
Muchos discípulos pasaron por Thanatos, pero ninguno brilló como el semidemonio que hoy se conoce como Acererak. Unos dicen que Orcus lo moldeó “como herrero paciente”; otros, que lo soltó al mundo “como si fuera una peste”. Para el Príncipe de la No-Muerte, Acererak fue al principio una joya en su corona abismal.
Pero sus fines ya no coinciden. Según Maelor, Orcus quiere que reine la muerte; Acererak quiere reinar él mismo sobre ella. Maestro y discípulo apuntan a tronos incompatibles, y de ese choque inevitable podría nacer una oportunidad para quienes se oponen al lich.
Extractos tomados de las notas de la Archicatedrática Maelor Veyrum.
Versión Master (secretos): Orcus (Master)