La Profecía del Abismo
Primeros versos
“Cuando el velo del mundo se desgaste,
y el oro de los héroes se vuelva herrumbre,
el aire se abrirá como herida en la carne de este plano.
Y de esa grieta brotarán los siervos del Juicio,
con garras de castigo y aliento de ruina.
Mas su mera presencia la cordura mina.
Donde las raíces se retuercen de dolor,
y la savia se convierte en sangre,
el abismo mismo se abre.
Sobre los muros de la falsa fe,
cuando el caos llegue y reine,
ni los más puros estarán a salvo.
No temáis a la muerte, pues es salvación,
sino al renacer de aquello que nunca vivió.
Los astros se ocultarán de la mirada de los sabios,
las reliquias brillarán con luz marchita,
y los rezos antiguos serán ceniza en la lengua del clérigo.
Vendrán las tres señales:
La sangre manará del árbol sagrado,
la campana sonará bajo aguas sin templo,
y la luna será devorada por su reflejo.
Entonces, la Voz hablará desde la grieta:
‘El Juicio ha comenzado. Vuestra era termina.’
Así está escrito. Así será.”
Profecía del Vuelo Renacido

“Desde el silencio del pacto quebrado,
una chispa vaga entre planos olvidados.
No es vida, ni muerte, ni reflejo,
sino eco de un alma que no supo marcharse.
Bajo la luna sin canto,
cuando el brujo calla su lamento,
una pluma caerá en el lugar correcto
y el cielo reconocerá al que fue testigo.
Renacerá con alas manchadas de noche,
no como espíritu ni como guardián,
sino como sombra del vínculo perdido,
portador mudo de la voluntad dormida.
Donde las palabras ya no bastan,
sus ojos brillarán como estrellas caídas.
Y en su mirada, el conjuro más antiguo:
la promesa de que incluso en la ruina,
puede surgir una nueva forma de fe.”

La última campanada
“Cuando el juicio se derrame en las calles
y el cielo se pinte de vino muerto,
una campana sonará bajo las aguas
donde no hay templo ni altar.
Su eco traerá el final del día,
y la aurora será tragada por la espuma.
Los dioses que juraron proteger callarán,
y en su silencio, la Voz tomará forma.
No habrá más amanecer.
No habrá más canto de la luz.
Solo el bronce hundido hablará por ellos.
Entonces sabréis:
la era del juicio ha comenzado.”

La luna devorada
“Cuando la campana de la ciudad caiga y el hierro marque la primera noche, el espejo y la Voz recorrerán la sangre y la piedra. Contad seis lunas sin perdón, pues al sexto amanecer, la fortuna será robada, y la luna devorada. Entonces, en la más negra de las noches, la Voz hablará y la esperanza será quebrada. Solo los que no teman la sombra podrán ver el regreso del alba.”
