artefacto

Martillo Brontemar de Thalassor

Martillo a dos manos, legendario. Sintonización necesaria

Estadísticas Básicas

  • Bono mágico: +2 a tiradas de ataque y daño.

  • Daño base: 2d6 contundente.

  • Propiedades: pesada, dos manos.

Estética

Mazo bicéfalo de oricalco azulverdoso con aristas como quilla; entre ambas cabezas late un ojo de zafiro tormenta en el que giran microdescargas. El asta, abrazada por anillos de bronce labrados con runas talásicas, huele a ozono y salitre. Al blandirse, deja un trazo cerúleo que se disipa en escamas de luz.


Habilidades Especiales

Núcleo energético

Cargas totales: 2 por dia (máx. 2).

Oleaje de Thalassor (gasta 1 carga)

Golpeas el suelo y liberas un pulso de trueno que viaja por piedra, metal y agua, seguido de filamentos de relámpago. Los enemigos cercanos son empujados, derribados o aturdidos un instante; puertas mal asentadas ceden, antorchas se apagan, tablazones y cadenas vibran.

4d8 trueno

¡A mí el rayo!

Plantas el martillo y llamas al rayo: rediriges un efecto de relámpago que afectaría a un aliado a menos de 3 metros para que te impacte a ti/tu arma, amortiguándolo. Si la descarga fue intensa, recuperas 1 carga.

En tormenta

En lluvia intensa, mar bravo, niebla salina o a bordo de un navío, Brontemar actúa como un faro viviente: sus efectos ganan presencia escénica y se propagan por superficies conductoras.

  • Oleaje de Thalassor: el pulso se ensancha por charcos y escorrentías; puertas hinchadas por la humedad ceden; las cubiertas se vuelven resbaladizas y chisporroteantes.

  • Pararrayos del Vigía: puedes atraer rayos naturales o hechizos próximos hacia el martillo; si absorbes relámpago en plena tormenta, considera que fue descarga intensa para recargar.


Trasfondo

Forjado en los arsenales de Tymanther para los Vigías de Thalassor, guardianes de faros y puertos. Su primera portadora, la capitana dracónida Nerestra Broncealbor, lo clavó en el espigón durante la Noche de las Cadenas, atrayendo sobre sí la tormenta para romper grilletes mientras el martillo rugía como mar en resaca. Desde entonces, Brontemar reconoce a quienes se plantan ante el temporal y protegen a los suyos.